John Wick: la resurrección de Keanu Reeves

Nadie puede parar a John Wick, ni siquiera Marvel, Thanos, Los Vengadores y compañía. La última exitosa saga del cine de acción tiene a un Keanu Reeves, imparable y en estado de gracia de cara a la taquilla. Y es que hablamos de una trilogía cuyo primer episodio ni llegó a las carteleras de nuestro país; pese a eso, y haciendo muy poco ruido, con cada nueva entrega ha ido consolidando su importancia de cara a la recaudación tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. Si bien es cierto que paulatinamente el presupuesto de cada nuevo episodio ha ido creciendo, éste ha ido acompañado también por un incremento en los resultados de la taquilla. De este modo, cada nueva película de John Wick ha recaudado más que la anterior tanto en su país de origen como en el resto del mundo. 

La empresa no era fácil, ya que el estreno de John Wick: Capítulo 3 – Parabellum en los Estados Unidos coincidía con la todopoderosa Vengadores: Endgame, que por aquella época llevaba 3 semanas reinando indiscutiblemente en la taquilla estadounidense. Nadie pudo desbancar hasta ese momento a la superproducción de Marvel Studios, pero a la cuarta semana llegó un Reeves dispuesto a todo. Y así fue, la última entrega (por ahora) del asesino retirado más implacable del mundo del cine derrotó a la segunda película más taquillera de todos los tiempos tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo, aunque existe la posibilidad nada remota que finalmente desplace a Avatar como número uno mundial en la historia del séptimo arte. Como habíamos indicado anteriormente, el aumento del presupuesto pudo influir positivamente en esto, pero aunque los 75 millones de dólares que aproximadamente costó esta tercera entrega (a diferencia de los escasos 20 de la primera y los 40 de la segunda) puedan parecernos mucho en comparación con su ajustadísimo presupuesto primigenio, enfrente tenía a una producción hollywoodiense de más de 350 millones de dólares con un gran trabajo previo que culminaba más de 10 años de un proyecto único dentro de las superproducciones estadounidenses. Es decir, en una esquina teníamos a un solo hombre que buscaba venganza y paz a la vez, y en la otra, toda la interminable imaginería de Marvel. Podrán comprobar ustedes que la balanza estaba bastante desnivelada en contra de John Wick, pero el innegable carisma de Keanu Reeves hizo posible el milagro, dando la vuelta a la tortilla a base de golpes contra todo pronóstico, y teniendo en cuenta, además, que era una película con calificación R en el país del Tío Sam. Recordemos que Keanu Reeves no conseguía un número uno en la taquilla desde el remake de Ultimátum a la Tierra en 2008; es decir, llevaba más de una década sin liderarla. Además de esto, este filme se codea con la trilogía de Matrix dentro de la filmografía del actor, siendo ésta su tercera película más taquillera en los Estados Unidos desde que debutara hace más de 30 años en la gran pantalla con Youngblood (forja de campeón). 

¿Cómo fue posible entonces esto? ¿Cómo con cada episodio la franquicia ha ido recaudando más y más? La respuesta es, aparentemente, bien sencilla. Más allá de lógico aumento en el presupuesto, a la saga le han jugado a su favor varios factores:

  1. La edad no pasa para Keanu Reeves. No es tema baladí cuando hablamos del género de acción. Si el protagonista parece mayor o pasado de forma, esto afecta negativamente a la imagen del producto; de lo que se quiere vender. En cambio, el actor nacido en Líbano se muestra en un estado de forma impecable a pesar de sus 54 años. A pesar de esto, podríamos poner como ejemplo de lo contrario a la saga de Mercenarios, pero en ese caso en concreto, la edad de sus protagonistas no era un hándicap, sino todo lo contrario, ya que, precisamente lo que se sería vender era la nostalgia ochentera de unos héroes de acción que como los viejos rockeros, nunca mueren. En cambio, John Wick no apela a la nostalgia; es un filme del S. XXI que no mira atrás. 

  2. Fue todo un acierto desde el primer momento por parte de Keanu Reeves volver a contar con algunos miembros del equipo de Matrix: Chad Stahelski, David Leitch y Laurence Fishburne dan buena prueba de ello. 
  3. Recuperar a Reeves como héroe de acción, algo que en el pasado había sido probado con rotundo éxito en filmes como Matrix o Speed. La creación del personaje de John Wick le sienta con un guante a un intérprete que saca lo mejor de sí mismo apoyándose en un ejercicio actoral que se basa en el laconismo, carisma y estilo. El público ha conectado desde el primer momento tanto con el personaje como con el actor, creciendo, poco a poco, el mito de John Wick entre los espectadores. 
  4. La ampliación de ese mito mencionado, el de John Wick, gracias a convertir la saga en un producto transmedia. La saga da un salto a la pequeña pantalla con la serie spin-off The Continental, todavía por estrenar. Asimismo, John Wick ha tenido presencia en varios videojuegos populares, tales como Payday 2 o Fornite Battle Royale. De hecho, la aparición de este personaje en este último juego mencionado (con más de 250 millones de usuarios registrados) tuvo lugar a escasos días del estreno de Parabellum. Y no solo se ha conformado con la aparición en videojuegos de terceros, sino que además tuvo su propio juego de realidad virtual llamado John Wick Chronichles. En breve, aparecerá otro nuevo título con el nombre de John Wick Hex. Y por si esto fuera poco, la editorial Dynamite publicó el cómic de John Wick que servía como precuela de las cintas, y donde aparecía el origen del legendario asesino. 
  5. La espectacularidad de la saga. Al igual que todo lo demás, ha ido in crescendo. Tanto es así, que en esta última entrega tenemos escenas más propias de otras franquicias de acción, como por ejemplo Fast & Furious
  6. El salto cualitativo y cuantitativo que supuso el segundo episodio. El cambio de estatus del personaje lo dejó en una situación límite de la que se valió con agudeza la tercera parte. Ver a John Wick al borde del abismo era algo demasiado goloso para el espectador que acudió fiel a su cita. ¿Problema? Que la tercera parte se convirtió en un capítulo de transición; cogió lo mejor de la anterior entrega, pero fue incapaz de aportar nada al estatus del personaje. De hecho, no pasa nada realmente en Parabellum, aunque esto no ha afectado en absoluto a la andadura comercial de la saga, sino todo lo contrario, y que deja en vilo (como ya hiciera John Wick 2: pacto de sangre) al público, deseoso de más.

Dicho todo esto, no solo Reeves luce un buen estado de forma, sino que también la saga goza de muy buena salud. Además de una esperada cuarta entrega ya anunciada para 2021, hay que sumarle un spin-off cinematográfico en producción cuyo título será Ballerina. Gracias al buen hacer y al absoluto protagonismo de Keanu Reeves se ha montado una franquicia total que ha traspasado los límites del celuloide, y que seguirá repartiendo a diestro y siniestro hasta que el cuerpo y la taquilla aguanten. 

Como ustedes podrán comprobar Parabellum gana en todo a sus dos antecesoras: más presupuesto; más metraje; más número de copias, y mejor media por copia; mejor primer fin de semana; mejor taquilla USA y taquilla internacional. Los logros de este filme no se quedan aquí, tal y como afirma la revista Forbes, puesto que consiguió ser número uno en 53 países de 66 en su estreno. Estando todavía en cartelera, y pudiendo todavía recaudar más, por el momento lleva un 75% más que la segunda parte de la saga, y un 274% más que la primera entrega. Estas cifras suponen un salto mayor de entrega a entrega que, por ejemplo, la franquicia de Capitán América. Tal diferencia del 75% entre John Wick 2: pacto de sangre y John Wick: Capítulo 3 – Parabellum, convierten a esta última en la quinta secuela que recauda más que su antecesora de la historia en USA, por detrás de Skyfall, El ejército de las tinieblas, Goldfinger y El mexicano (Once Upon a Time in Mexico)

Habiendo superado ya la barrera de los 300 millones de dólares en la taquilla mundial, y desconociendo el techo de esta franquicia, solo podemos acabar diciéndoles, que hoy más que nunca, Kevin Feige quiere a Keanu Reeves dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Y es que, pese a sus 54 años, el actor vive una segunda juventud, y cualquier productor lo querría tener en su proyecto.  

Giovanni Casella
Acerca de Giovanni Casella 9 Articles
Licenciado en Comunicación Audiovisual por la UMA y Master en Ficción de Cine y Televisión por la U.R.L. Desde niño el cine ha sido mi principal pasión, aunque la he ido combinando con las series, los cómics y los videojuegos… Me interesa cualquier forma de expresión siempre que la historia o las sensaciones sean buenas. Actualmente colaboro en el weblog Zona Negativa, en la sección de cine y televisión.

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