ENRIQUE LÓPEZ LAVIGNE: “Como productor soy muy invasivo; me gusta estar en cada detalle del proyecto”

Enrique López Lavigne es uno de los productores cinematográficos de referencia en el cine español actual. Empezó trabajando en Sogecine para después crear su propia productora, Apaches Entertainment, desde la que ha producido los filmes Lo imposible, Toro, Gente en sitios, Tres bodas de más y Open Windows, entre otros. Sólo en los últimos meses hemos podido ver en cartelera tres producciones suyas tan dispares como son Oro, Verónica y La llamada. Aprovechando que estuvo por el último Festival de cine de Sitges para presentar The Maus (debut en el largometraje de Yayo Herrero), entrevistamos a este productor hiperactivo que dice sentir la necesidad de clonarse para llegar a todo y le preguntamos por ese trabajo que lleva a cabo con tanta pasión.

Para muchos, el productor de cine es el que pone el dinero, pero ¿en qué consiste su oficio?

Bueno, en algunos casos el productor es el señor que viene con una maleta y pone el dinero, pero yo no tengo ni dinero ni maleta. Soy una especie de productor creativo. Soy alguien que admira mucho el talento ajeno y una especie de impulsor de esas personas que tienen una idea maravillosa que convertir en una película, y les ayudo a encontrar la fórmula para hacer esa película, para mejorarla, para llevarla a un determinado público, ¡que no necesariamente tiene que ser el público más amplio, sino que puede ser un público de nicho! Así que les ayudo a transmitir todo ese talento a un producto, que a veces querrán que sea cine y en otras ocasiones exclusivamente una película que funcione. O sea, que mi labor es de catalizador.

¿Y cómo se transmite todo ese talento?

De varias maneras. La primera es la financiación. Soy la persona que se encarga de buscar las distintas  fuentes de financiación, públicas o privadas, para llevar adelante el desarrollo, la producción y la posproducción de la película. Pero también me ocupo de la parte creativa. O sea, trabajar con el guionista, con el equipo creativo, con el equipo completo, con la historia… Poner todos los elementos para que el equipo maximice la idea o la novela en la que se basa, etc. Y la tercera manera es que me encargo de poner la película en el mercado mediante la comunicación, la estrategia de marketing, definiendo a qué mercado nos dirigimos, la estrategia de festivales, los materiales gráficos y visuales, etc. Entonces esas son mis facetas, aunque otros productores tienen solo una, ya sea buscar el dinero o poner el producto en el mercado. Eso lo hacen mayoritariamente los productores que trabajan en los estudios, pero como vivo en este país, no tengo más remedio que hacer las tres cosas. ¡Pero también las hago porque me gustan!

Las vías de financiación se van deteriorando por momentos. Hay miles de plataformas, pero la fuente de ingresos principal es la taquilla

En ese sentido, involucrándose tanto en todos los procesos de la película, ¿qué se considera más, empresario o artista?

Más que considerarme yo, lo que me importa más es lo que la gente me considera a mí. Muchos directores vienen a buscarme porque piensan que la comunicación que podemos establecer es la misma. Porque la gente siempre dice que esto es una pelea y que se sienten incomprendidos, pero eso pasa cuando no hablas el mismo lenguaje, cuando no estás en la misma longitud de onda. Ocurre igual que con las parejas, pero multiplicado por mil. Porque el que es artista no necesariamente es empresario y no necesariamente tiene por qué entender las realidades de un mercado que, además, es mutante, cambia muy deprisa.

Y las vías de financiación de una película en España, actualmente, ¿cómo están?

Pues se van deteriorando por momentos, pero creo que eso sucede no sólo en España, sino que es un fiel reflejo de una coyuntura en la que el cine está sobresaturado. Hay miles de plataformas, que tienes confianza en que te van a suministrar la película en un tiempo muy cercano al estreno, pero de momento la fuente de ingresos principal es la taquilla, lo demás suelen ser fuentes de financiación. Lo que se hace ahora, que es vender a una plataforma VOD [vídeo a la carta] y que se vea en doscientos territorios, no es necesariamente bueno para todas las películas, sólo para algunas.

Pero, ¿cuál es la relación de su productora con estas plataformas de VOD?

Es muy buena. Empecé trabajando hace veinticinco años en Canal Plus, así que conozco bastante bien cómo el mercado va evolucionando. Sigo bastante apegado a ese mercado, que está en constante mutación, y sigo pensando que hay que reinventar todos los años no sólo la financiación de las películas, sino la manera que tienen ellas de consumirse. Y eso afecta muchísimo a las películas en las que te puedes meter.

Hablando de las películas que produce, hay bastante disparidad entre ellas no sólo en cuanto a contenido, sino también de presupuesto…

Pues sí; he llegado a estar con una peli de 10.000 euros, como Gente en sitios, y en Lo imposible por 30 millones.

Pero, como productor, ¿hay una voluntad detrás de estas elecciones? ¿Entra en unos proyectos para poder financiar otros, por ejemplo, o intenta que haya un equilibrio entre cine más de autor y cine más comercial?

Para mí lo importante es, primero, hacer una buena película, como prioridad. Me da igual que sea comercial, que sea un producto o que sea cine, las tres cosas me valen, pero tiene que distinguirse de las demás. Por eso hay gente que dice que tengo un sello personal, pero no es así, sino que los directores y las películas que elijo tienen un sello personal, no se parecen entre sí. Y segundo y muy importante, las películas tienen que ser rentables desde el momento en que se financian. Eso quiere decir que aunque formes una cooperativa, debes tener la garantía de que la gente va a cobrar algo. Es necesario que los productores entiendan que esto es una industria y un negocio, y tiene que seguir siéndolo, porque si no desaparecerá o se volatilizará detrás de una pose. Llevo veinticinco años produciendo películas y obviamente no todos los años son buenos, pero debes tener un plan de negocio que os permita manteneros a ti y a tu equipo vivos, pagados, o pudiendo seguir aplicando toda vuestra sabiduría en continuar haciendo películas; si no ¿qué sentido tiene?

Hablando de señas de identidad y de dejar huella en lo que se produce, ¿cuáles son sus productores de referencia en este sentido?

Creo que Elías Querejeta ha sido el mejor productor que ha habido en este país. Le conocí, era un tipo duro, ¡lo es! porque sus películas siguen siendo maravillosas. Y se movía por una ética y por una estética que él aplicaba a todos los proyectos en los que se metía, con corazón. Luego hay productores creativos que me fascinan, que han trabajado dentro y fuera de los estudios, como Val Lewton, que trabajaba con Jacques Tourneur en los años cuarenta. Era un productor que hacia películas muy modestas económicamente, pero que se pueden seguir viendo ahora, como La mujer pantera, y que desarrollaba una relación de binomio con los productores, que es la que me gusta tener con los directores con los que trabajo. Un tándem que se convierte en un matrimonio indisoluble, ¡por el tiempo que dura el proyecto por lo menos! Considero muy importante que exista esa especie de reciprocidad.

Para mí lo importante es, primero, hacer una buena película, como prioridad. Me da igual que sea comercial, que sea un producto o que sea cine

Dentro de esa relación de trabajo tan cercana, ¿puede un productor inmiscuirse más de la cuenta en el trabajo del director?

Soy muy invasivo como productor, pero no creo que los directores con los que he trabajado puedan decir eso. Ello no significa que no esté en cada coma del guión, en cada decisión… ¡Que las tomamos juntas, esas decisiones! Pero la sensación creo que es más bien de euforia por el trabajo conjunto.

Ahora mismo aún podemos ver en cartelera uno de los fenómenos españoles de los últimos tiempos: La llamada. ¿Cómo llegó a sentir la llamada de producir a los Javis?

Aparentemente, no tengo aspecto de llamader, ni por edad ni por el tipo de cine al que se refiere, ¡aunque soy una persona muy pop!, pero me llevó una amiga escritora al teatro a ver la obra en Madrid, ¡si no jamás hubiera ido!, y recibí un shock de energía tan brutal que pensé que necesitaba expresarlo y que eso mismo que me ocurría a mí le iba a pasar a mucha gente. No lo vi como un producto, sino como algo con corazón, porque hay vivencias, hay diálogos, cosas que salen de lo que [Martin] Scorsese o [John] Huston decían que era necesario para emprender un proyecto, que es haberlo vivido. ¡Vivir antes de hacer! Y estos tipos, los Javis (Javier Ambrossi y Javier Calvo), a pesar de su juventud, son tipos que han vivido, ¡y han vivido lo que está ahí, de alguna manera! Salí del teatro aquel día y me fui directamente al merchandising a comprar; quería conocer a los directores y me enteré tres días más tarde de que eran los que me vendieron las camisetas en el puesto, ¡que ponían su puesto a la salida del teatro con una mesa plegable, con un merchandising que hacían y confeccionaban ellos mismos! ¡Entonces ahí vi que íbamos a entendernos muy bien! La verdad es que ahora somos familia y esperamos hacer muchas cosas juntos. De hecho, ahora estamos con Paquita 2 para Netflix y un guión de su próximo proyecto.

¿Y cómo piensa en producir una película tan distinta a sus otras producciones como es The Maus?, una película dirigida por un español, ambientada en los Balcanes y que trata sobre la violencia entre etnias…

Creo bastante en el cortometraje como tarjeta de visita para mostrar tus habilidades, y en ese sentido había seguido a Yayo Herrero (Safari, The acrobat, Picnic) y había tenido siempre la duda de cómo se puede hablar de Columbine habiendo hecho Gus van Sant una película tan increíble. Cómo se puede hablar de una realidad, ¡no de tu país, sino de otro país!, y hablado en otro idioma que ni manejas bien, como en Safari. Y surgió la posibilidad de financiar una película de primer realizador, además tutelada por la semana de la crítica del Festival de Cannes, que había seleccionado previamente Safari, y Yayo trajo el proyecto, que me pareció dudoso por muchas razones, pero me lancé a explorar qué había ahí detrás… Y luego ha resultado ser una película feminista fuera de la ola feminista, que habla de muchas cosas de las que creo que Yayo ni era consciente… y me gusta la energía, la técnica, ¡el final de la película! Las películas también tienen que contar algo que está pasando no en los Balcanes, sino también aquí en Cataluña, allí donde te sientes una persona diferente. Y creo que es lo que presenta The Maus, donde la mujer busca su propia identidad, que ella considera que tiene y que nadie le deja tener. Es una película que hay que digerir. El final tardamos en encontrarlo porque no queríamos hacer una película de los Balcanes. Mi aportación como productor fue que la película contara algo que está pasando ahora, una generalización de por qué en determinados momentos las personas nos sentimos diferentes.

Ahora estrenará una producción de gran presupuesto como Oro, de Agustín Díaz Yanes, basada en un relato inédito de Arturo Pérez-Reverte…

Oro es una película de estudio español con la que la gente se preguntará por qué Lavigne se ha metido a producir con Pérez Reverte y Díaz Yanes… Es una película que creo que se va a entender mal, pero que es lo contrario de lo que parece. Parece una peli machista y no lo es, parece españolista y no lo es. ¡Cuenta quienes somos! Porque somos machistas, tenemos tendencia a considerar que lo nuestro es lo mejor… Pero la peli habla de unos tipos que son una jauría de perros en mitad de una selva y que se destrozan entre ellos sin pensar en el bien común. Es una película curiosa por el tipo de personas que la han compuesto, pero tiene claves interesantísimas. Es especialmente violenta y salvaje no per se, sino porque lo está pidiendo la película, ¡porque nuestra historia ha sido sangrienta!

 *                     *                    *

Entre los siguientes proyectos de Enrique López Lavigne están el próximo estreno de Quién te cantará, de Carlos Vermut; la siguiente película con Paco Plaza después de Verónica; otro filme con Víctor García León, al que le produjo Selfie; la producción de la segunda temporada de la serie Paquita Salas y otro largometraje con los Javis después de La llamada.

Patricia Esteban
Acerca de Patricia Esteban 8 Articles
Licenciada en Filosofía por la Universidad de Barcelona y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III. Máster en Investigación en Medios de Comunicación. Mientras tanto, he trabajado en las redacciones de Cadena SER, COM Ràdio, XTVL… y en los departamentos de prensa de Prisa Radio, Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Biblioteca Nacional de España y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Y con el cine siempre a cuestas.

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