Cinco nombres que merecen el Goya de Honor

A pocos días, suponemos, de ser anunciada la persona que será agraciada este año con el Goya de Honor, en Industrias del Cine queremos proponer a la Academia Española de Cine cinco nombres que serían, a nuestro juicio, merecedores de tan digno reconocimiento.

Los últimos cinco profesionales premiados con el Goya de Honor han sido la actriz y directora Ana Belén, el director Mariano Ozores, el actor, director y productor Antonio Banderas, el director nominado al Oscar Jaime de Armiñán y la actriz Concha Velasco.

Ninguno de los cinco nombres que proponemos ha ganado todavía un Premio Goya en ninguna categoría, siguiendo la tendencia de los últimos años de premiar a profesionales de nuestra industria que nunca han obtenido el premio.

Entre los nombres que proponemos hay dos directores, un actor y dos actrices.

Víctor Erice

El cineasta vasco, de setenta y siete años, es uno de los directores más reconocidos tanto a escala nacional como internacional. Pese a su corta filmografía, es autor de obras mayores y referenciales de la historia del cine español, filmadas antes de la creación de los Premios Goya. Aunque alejado de la industria en las últimas décadas, su actividad cinematográfica no se ha detenido, pues se ha dedicado a la docencia y a propuestas audiovisuales de carácter experimental. Ganador del Premio Nacional de Cinematografía, de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián con El espíritu de la colmena y del Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes por El sol del membrillo, nunca ha sido nominado a un Premio Goya.

¿Cómo va a negarse la Academia a reconocer a uno de los mejores directores españoles y más trascendentes de la historia?

Federico Luppi

Actor y director argentino nacionalizado español, empezó su carrera interpretativa en su Argentina natal, primero en el teatro y más tarde en el cine. Es especialmente reconocido por sus películas con Guillermo del Toro Cronos, El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, y, especialmente, con Adolfo Aristarain, con quien trabajó en Un lugar en el mundo, Lugares comunes y Martín (Hache), por la que ganó la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de San Sebastián.

Ha sido nominado dos veces al Premio Goya en 1996 por sus interpretaciones en Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (mejor actor) y La ley de la frontera (mejor actor secundario), y es ganador de seis premios Cóndor de Plata (los Goya argentinos), de modo que ostenta el récord de ser el actor más laureado en su país.

Hace catorce años, la Academia reconoció el talento de Héctor Alterio y su habilidad para trabajar tanto en América como en España. Tal vez ha llegado el momento de volver a guiñarle un ojo a Iberoamérica.

Emilio Martínez-Lázaro

Gran artesano del oficio de cineasta, nació en Madrid en 1945. Es el responsable de la primera y tercera película más taquilleras de la historia del cine español, que suman entre ambas 91,4 millones de euros. Claro está, nos referimos a Ocho apellidos vascos (2014) y Ocho apellidos catalanes (2015). Pero mucho antes de ser un director de éxito en taquilla, también fue un director de prestigio, puesto que en 1978 ganó el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Berlín por Las palabras de Max, su primera dirección en solitario.

Ha sido nominado al Goya al mejor director en tres ocasiones: 1986, por Lulú de noche; 2002, por El otro lado de la cama (otro taquillazo y Biznaga de Oro en el Festival de Málaga), y en 2007 por Las 13 rosas.

Además, este ecléctico director ha dirigido, entre otras, Amo tu cama rica (1991), Los peores años de nuestra vida (1994), Carreteras secundarias (1997) y La voz de su amo (2001).

¿Va a resistirse la Academia a premiar al director más taquillero de la historia del cine español?

Marisa Paredes

Nacida en Madrid en 1946, es una de las grandes damas de la interpretación en España, pues debutó en la gran pantalla con sólo catorce años. Ha sido nominada únicamente en dos ocasiones al Premio Goya: en 1987 por Cara de acelga, a la mejor actriz secundaria, y en 1995 por La flor de mi secreto, a la mejor actriz. Y decimos únicamente porque el olvido de la Academia a su interpretación principal en Tacones lejanos es clamorosa, dado que este papel le reportó el Fotogramas de Plata, el Premio de la Unión de Actores y el Premio Sant Jordi. Y el Feroz no porque aún no existía. Además, la película, pese a obtener cinco nominaciones, no optó a mejor película, aunque ganó el Premio César a la mejor película europea y estuvo nominada al Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa. Así pues, vemos que el desprecio fue extensible a la película.

Además de en España, ha trabajado tanto en Francia como en Italia, donde destacó su papel en La vida es bella, de Roberto Benigni, por la que estuvo nominada al SAG (Screen Actors Guild) como miembro del reparto de la película.

Fue presidenta de la Academia de Cine en un momento muy delicado, entre 2000 y 2003, en el que vivió la famosa gala del “¡No a la guerra!” como protesta a las políticas bélicas del gobierno del Partido Popular.

En su dilatada trayectoria ha sido galardonada con cinco Fotogramas de Plata, el Premio Nacional de Cinematografía, el Premio Sant Jordi, el Premio Ondas y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entre otras distinciones. Sólo le falta el Goya.

Julieta Serrano

Con ochenta y cuatro años, la actriz barcelonesa sigue en activo tanto en cine como en teatro; su última película estrenada ha sido la exitosa Villaviciosa de al lado. Ha sido nominada en dos ocasiones al Goya a mejor actriz secundaria: en 1988 por Mujeres al borde de un ataque de nervios (perdió frente a su compañera María Barranco) y en 1999 por Cuando vuelvas a mi lado (perdió frente a María Galiana por Solas). Además de en la citada Mujeres al borde de un ataque de nervios, ha trabajado en cuatro ocasiones más con Pedro Almodóvar, entre las que destaca Entre tinieblas, en la que consiguió el Fotogramas de Plata a la mejor actriz de cine, antes de que los Premios Goya existieran.

Jaime de Armiñán (Goya de Honor 2013) la dirigió junto a José Luis López Vázquez (Goya de Honor 2004) en Mi querida señorita, película nominada al Oscar y una de las más polémicas realizadas en el tardofranquismo, pionera en el cine español en retratar el travestismo.

De los 31 Goyas de Honor entregados hasta la fecha, tan solo cinco han recaído en mujeres: Imperio Argentina, Rafaela Aparicio, Josefina Molina, Concha Velasco y Ana Belén. Por eso, por su edad, por su carrera, por representar a los actores y actrices secundarios de nuestro país, tan populares pero tan poco reconocidos, creemos más que merecido el Goya de Honor. Además, sería la primera persona nacida en Cataluña en recibirlo.

Pablo Sancho París
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Licenciado en Historia del Arte y Comunicación Audiovisual por la U.B., Master en Ficción de Cine y Televisión por la U.R.L. y Master en Film Business por ESCAC. He sido presidente de la Federació Catalana de Cineclubs entre 2015 y 2017. He trabajado como programador en Most Festival y Cine Club Vilafranca durante cuatro años. Además, he compaginado estas tareas con la de cronista cinematográfico, profesor de cine en talleres para niños y adolescentes, y la realización de audiovisuales y cortometrajes de ficción. Actualmente me dedico a la producción cinematográfica. Me podéis contactar en pablosanchoparis@industriasdelcine.com.

1 Comment

  1. Qualsevol d’ells s’ho mereix, si n’hagués d’escollir un, em decantaria per Emilio Martínez-Lázaro tot i que qualsevol altre tria em semblaria bé.

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