Cuando ‘Chernobyl’ vistió a los sanitarios del coronavirus

Fotograma de la serie 'Chernobyl', producida por HBO.

La empresa de vestuario de cine y series Peris Costumes dona más de 800 trajes de protección a hospitales y residencias y se centra en la fabricación de batas y mascarillas

El coronavirus les pilló vistiendo producciones en todo el mundo. De la noche a la mañana, una veintena de rodajes entre Estados Unidos y Austria se paralizaron por la crisis del coronavirus. Fue entonces cuando la empresa de vestuario Peris Costumes miró hacia adentro. Hacia sus inmensos almacenes y entendió que todos aquellos apocalipsis de ficción podían ayudar a combatir la pandemia real. Ahora ha reorientado su producción a la fabricación de batas y mascarillas y ha donado más de 800 trajes de protección a hospitales y residencias de mayores. Entre ellos, los de la serie Chernobyl.

Italia fue el primer país en el que se les paralizaron los rodajes. Hasta nueve proyectos en plena grabación o en preproducción se suspendieron por las restricciones implantadas con la crisis del Covid-19. Uno de ellos fue la serie española sobre San Francisco de Asís, producida por José Luis Moreno. Las escenas previstas en Roma a principios de marzo intentaron trasladarse a Burgos, pero el cerrojazo llegó también a España.

Material de protección donado por Peris Costumes para los profesionales de uno de los centros residenciales de la asociación Integrandes.

“Empezamos a ver la situación de precariedad que tenían los sanitarios y otros profesionales en cuanto a equipos y decidimos actuar. Buscamos en nuestro stock qué vestuario teníamos que pudiera ayudar”, recuerda el CEO de la empresa, Javier Toledo en declaraciones a Industrias del Cine. Y allí estaban los trajes de los liquidadores de Chernobyl -la exitosa serie de HBO sobre el desastre en la planta nuclear- como mostró RTVE y los monos de descontaminación de una gran producción americana, cuyo título no pueden revelar hasta su estreno.

Los más de 800 trajes donados han vestido a policías, sanitarios, enfermeras y personal de hasta 40 instituciones de Madrid como el Hospital Virgen de la Torre, la residencia Orpea de San Fernando de Henares, el Ayuntamiento de El Escorial, las fundaciones Pan y Peces y Cal Pau, y la asociación Integrandes que ayuda a personas con discapacidad intelectual. “No lo hemos hecho por publicidad sino que queríamos aportar algo desde la industria del cine, que a veces no está muy bien vista, y ayudar para que esto se relance”, explica Toledo.

Personal sanitario con prendas confeccionadas por Peris Costumes.

Una parte de su plantilla se dedicó entonces a rescatar de los almacenes todos aquellos guantes, monos y máscaras de la ficción. “Son trajes reales que compramos hace casi un año en Reino Unido, Alemania y Estados Unidos antes de que la pandemia comenzara y que ya servían para esto”, aclara el director. El resto de sus 86 trabajadores pasó a ocupar las máquinas de coser. Con las existencias de tela TNT que tenían comenzaron a fabricar mascarillas, además de batas, hasta tener el 100% de su producción concentrado en esta nueva economía de guerra en la que despachan cerca de 700 mascarillas y 180 batas por día.

“Nosotros fabricamos vestuario de cine y hemos hecho cosas mucho más raras que batas y mascarillas. No hemos hecho ni ERTE ni despidos ni los vamos a hacer”, asegura Toledo. Para completar su sistema -con modistas que cosen desde sus casas en España y desde el taller principal en Lisboa- crearon una cámara de ozonización en sus instalaciones de Algete (Madrid) que garantizara la desinfección de todo el material.

Las pérdidas de un sector en cambio

 Pese al optimismo de Javier Toledo, lo cierto es que la empresa también está en proceso de evaluación de las pérdidas, que calculan en varios “millones, con S”, pero que intentan minimizar a toda costa. “Financieramente estamos capacitados para aguantar esta situación, pero nuestros ingresos se han visto mermados y son prácticamente cero. Hemos pedido créditos al ICO y asumido las pérdidas”, reconoce.

La esperanza de estos proveedores de vestuario es que la pandemia pase y se cumpla su pronóstico de gran intensidad de trabajo en los tres próximos meses. “En esta crisis se ha demostrado la necesidad que existe de televisión y cine, nunca se ha consumido tanto como ahora. Y todas las plataformas van a necesitar contenido, por eso soy positivo. Quizá el teatro tarde un poco más en recuperarse”, analiza el CEO de la compañía.

El 90% del negocio de Peris Costumes responde a cine y televisión, mientras que un 5% viene de la publicidad y otro 5% del teatro. Toledo reconoce que han tenido que adaptarse a los cambios que la televisión ha traído a la industria audiovisual. “Han cambiado los ritmos, los tiempos de preproducción son muy cortos y aunque haya cada vez más producciones sus presupuestos son más bajos”, detalla.

Mientras aguarda la reactivación del sector en España, el próximo lunes podrán reabrir ya su sede en Austria con todas las precauciones establecidas por las administraciones.

Laura Jurado
Acerca de Laura Jurado 50 Articles
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense (2008), y especializada en Producción Cinematográfica tras cursar el máster de ESCAC (2017). Fanática de Linklater y Lanthimos. Amante del cine escandinavo. Después del curso sobre Cultura Cinematográfica y Televisiva en Escandinavia con la Universidad de Copenhague, debutó en el cine como auxiliar de producción de ‘A Woman at War’, la segunda película del islandés Benedikt Erlingsson.

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