‘Hereditary’, la reina del subrayado

Toni Collette en la madre sufridora de "Hereditary". Fuente: DeAPlaneta

Salgo del cine contrariado con toda la polémica sobre el final de Hereditary. No veo tal polémica; el final no es gratuito, es consecuente, y es producto lógico de las acciones que se han venido desarrollando a lo largo del metraje; un metraje plagado de pistas que nos van a conducir irrevocablemente al único desenlace posible. Por otro lado, ese final plagado de subrayados echa por tierra todos los logros de la ópera prima de Ari Aster. Aster, que aquí cumple las funciones de guionista y director, demuestra que es mucho mejor realizador que escritor. Y es que el guion hace aguas en varios aspectos.

Esta película ha polarizado al público, y personalmente, me veo en un punto intermedio entre la gente que la ama y la que la odia. A favor, sorprende gratamente como la película adquiere personalidad propia en su puesta en escena, en su tono, en su narrativa, y sobre todo en crear una atmósfera opresiva e insana que va atrapando al espectador sin caer en los tópicos propios del género. El filme podría o debería de catalogarse más bien como terror psicológico o drama familiar, ya que el espectador medio fan del susto fácil podría llevarse un gran chasco al comprobar que la propuesta de Aster va por otros derroteros. De este modo, esto se convierte en el punto más peliagudo de la cinta, y que está directamente relacionado con el final. No es una película comercial y así se ha vendido; esto es un grave error. Todo el desarrollo se aleja de lo convencional, pero la parte final está plagada de obvios subrayados, de explicaciones gratuitas de cara a la galería por si ese espectador medio al que me refería antes se había perdido con la trama; una trama muy bien narrada a lo largo de la película que no necesitaba de ninguna explicación y que lastra la experiencia del visionado. Así pues, el gran error es pretender conquistar a ese público que ya le ha dado la espalda a la cinta por no ir por derroteros convencionales con una explicación final. Ya es demasiado tarde para eso. Aster, tal vez presionado por los productores de Hereditary, debe entender que ése no es su target, y no debería de haberlo contentado en ningún momento. Esa concesión es un arma de doble filo porque al espectador que buscaba algo diferente y que Hereditary sí que se lo da, de repente se encuentra con un final como el de Abre los ojos de Alejandro Amenábar. El cine es narración, nunca explicación. Ahora bien, cojan la escena final y quítenle todos los diálogos; podrán comprobar que funciona mucho mejor porque todas las piezas del puzle han encajado perfectamente a lo largo de la narración. Es más, eso mismo hizo Rob Zombie en Lords of Salem; película con la que comparte muchos puntos en común. Zombie consigue lo que Aster no; un final más potente meramente visual sin que nadie te esté dando un codazo y te diga: “te lo cuento de nuevo por si no te has enterado”.

Charlie, la hija de la familia, interpretada por Milly Saphiro. Fuente: DeAPlaneta

Si bien en muchos aspectos podemos hablar positivamente de que Hereditary tiene una voz y un tono propio, es en el aspecto argumental donde la cinta no es ni más ni menos que un enorme popurrí del género de terror, ya que toma prestadas muchas ideas de otros clásicos y no tan clásicos de este género. Éste sería pues, uno de los aspectos en contra, y como ustedes pueden comprobar, una vez más hace referencia al guion. Hereditary no es más que poner en la túrmix los siguientes ingredientes: un poquito de raíz de tanis (La semilla del Diablo), la incubación del mal propia de los 70 (La profecía y El exorcista), el resumen argumental de toda la saga de Paranormal Activity, y la ya mencionada Lord of Salem. Se aprieta el botón durante un rato, y listo para servir. Al beber este batido, el sabor que nos deja es el de batiburrillo, el de no tener identidad propia a nivel de trama que sí que lo tenía a nivel visual y narrativo. Otro de los aspectos negativos del guion es el número de pistas que va dejando (las clases de Peter en la escuela, el “fortuito” encuentro con Joan…). Tanto en cantidad como en obviedad van anticipando el desenlace con demasiada antelación.

Me gustaría mencionar también lo acertado de la dirección de actores y el casting. Toni Collette hace un gran papel, pero creo que todos los actores y actrices quedan ensombrecidos por la enigmática presencia de Milly Shapiro, Charlie en la película, que supone el gran descubrimiento de este filme y un rostro a seguir en el futuro. Cuando deja de aparecer en pantalla, la cinta pierde enteros porque la carta de Shapiro es una carta ganadora y difícil de suplir. Por el contrario, Gabriel Byrne es un actorazo que no está aprovechado, pero eso es culpa de lo pasivo que es su personaje. Esto es debido a que en la historia los personajes femeninos son los más importantes y los que más peso tienen. De hecho, se podría entender Hereditary como una historia sobre el matriarcado con mujeres fuertes y dominantes que únicamente se someten ante el macho alfa cabrío lleno de poder y que, por esto mismo, serán recompensadas con riqueza y buena salud.

En resumen, es una película que no recomendaría a todo el mundo, porque no es para todo el mundo. Tiene pros y contras, y sinceramente, lo que funciona, funciona muy bien, pero ciertos aspectos del guion hunden al conjunto en lo que podría haber sido uno de los grandes clásicos atemporales del género, pero que finalmente, por esto mismo, no llegará a ser.

Giovanni Casella
Acerca de Giovanni Casella 7 Articles
Licenciado en Comunicación Audiovisual por la UMA y Master en Ficción de Cine y Televisión por la U.R.L. Desde niño el cine ha sido mi principal pasión, aunque la he ido combinando con las series, los cómics y los videojuegos… Me interesa cualquier forma de expresión siempre que la historia o las sensaciones sean buenas. Actualmente colaboro en el weblog Zona Negativa, en la sección de cine y televisión.

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