TONI NOVELLA: “La virtud del director de producción es hacer que la película luzca más de lo que ha costado”

Toni Novella junto a Esther García en el rodaje de 'Dolor y gloria'. Foto de Manolo Pavón. Gentileza de El Deseo.

El director de producción Toni Novella aspira a su segundo Goya por ‘Nieva en Benidorm’ de Isabel Coixet.

Nacido en Requena (Valencia), Toni Novella se licenció en Ciencias de la Información, rama de Imagen y Sonido, en la Universidad Complutense de Madrid.

Empezó trabajando como meritorio de producción en Bazar Viena. Poco tiempo después trabajaría en Tacones lejanos, de Pedro Almodóvar, con quien ha trabajado en todas sus películas desde entonces. Además, ha trabajado en producciones internacionales como El ultimátum de Bourne, de Paul Greengrass, y Exodus, de Ridley Scott, ambas rodadas parcialmente en España.

Fue nominado al Goya por primera vez con Volver, premio que consiguió gracias a El niño de Daniel Monzón. Con Nieva en Benidorm recibe la séptima nominación al Goya de su carrera.

¿A qué se dedica un director de producción?

Un director de producción es un gestor, como el jefe de obra de la película. Es de las primeras personas que se incorporan cuando el productor tiene un guion, ha pensado en un director y tiene financiada la película. El director de producción con ese guion hace un desglose y un plan de trabajo de las necesidades, y con ese plan de trabajo se hace un presupuesto, teniendo en cuenta las semanas de rodaje, dónde se rueda y las indicaciones que le da el productor, como por ejemplo si ha hablado con un actor, con un director de fotografía o con algún territorio.

A partir de ese presupuesto, y hablando constantemente con el productor y el director, se empieza la preparación de la película. El director de producción hace el seguimiento y contrata al equipo técnico, al equipo artístico y todos los medios necesarios para conseguir que la película se haga con el dinero que tiene el productor y como quiere el director.

El director de producción es de los primeros que se incorpora al equipo. A veces eres el primero y estás solo con el productor.

¿Cómo llega alguien a ese puesto? Los niños sueñan con ser director, actor… pero ¿cómo encuentra uno la vocación en la producción?

Yo empecé trabajando en publicidad, y después hice mi primera película. Me propusieron ser meritorio de un departamento, y elegí producción. Desde que empecé a trabajar me di cuenta de que era lo mío, gestionar y tratar con gente y con los medios necesarios para hacer una película. Es un trabajo muy intenso, porque requiere aprender y conocer de muchas cosas. Estás hablando de un trípode o de un aparato de material eléctrico, o de la Seguridad Social y el 640 de descuento de una nómina, y a la vez tienes que saber lo que vale un billete de tren o lo que cuesta cargar un camión. Y relacionarse con mucha gente de todos los departamentos.

El director de producción hace el seguimiento y contrata al equipo técnico, al equipo artístico y a todos los medios necesarios para conseguir que la película se haga con el dinero que tiene el productor y como quiere el director.

Desde el principio me pareció muy interesante. Luego mi proceso ha sido trabajar como meritorio, auxiliar, ayudante, jefe de producción y director de producción. Hacer un presupuesto es algo que se va aprendiendo, en mi caso, con experiencia.

En la asociación de profesionales de la producción audiovisual (APPA), de la que formo parte, hay unos 60-70 directores de producción. Y yo diría que la mayor parte de ellos es gente que ha empezado haciéndose cargo de la producción de un cortometraje, y de ahí han pasado al largometraje. También hay gente que ha empezado siendo productor y asumiendo el trabajo de director de producción y gente que viene de ser ayudante de dirección. Creo que la mayor parte ha entrado en el cine y ha ido ascendiendo dentro del escalafón de la producción, aprendiendo los procesos.

Los premios Goya es de los pocos que premian la dirección de producción en una película, hecho que a veces se ha criticado al no considerarse un oficio artístico como sí lo son la dirección de arte, el vestuario o el maquillaje.

Entiendo las críticas, y entiendo también que es muy difícil para un académico o el público en general el valorar el trabajo de un director de producción en una película. Habría que saber y tener muchos más datos, como conocer el presupuesto de la película, en cuanto tiempo se ha rodado, dónde se ha rodado, y otros detalles para poder valorarlo mejor.

Sobre el premio, a mí me parece bien que exista. Creo que dentro de nuestro gremio sí sabemos, creo yo, valorar el trabajo que ha hecho cada uno. Quien ha hecho más esfuerzo o quien se merece más ese premio.

Foto de Manolo Pavón. Gentileza de El Deseo.

A mí no me molesta el premio, además pienso que existe una parte de creatividad en tu trabajo.

Sí creo que tiene una parte creativa porque el presupuesto se compone de vasos comunicantes. Por poner un ejemplo, quitas figuración porque necesitas dinero para otra cosa, tendrás que justificarlo. No se trata de si había 100, poner 80. Se trata de gestionarlo de forma creativa, y ahí sí creo que está esa parte artística o por lo menos creativa, porque no puedes hacerlo con un boli rojo tachando. Hay que hablarlo con el director y el productor, y ahí forma parte de nuestro trabajo el influir en la película de una manera u otra. La virtud del director de producción es hacer que el dinero luzca más, que parezca que la película ha costado mucho más que el presupuesto real.

El ayudante de dirección es un trabajo paralelo al nuestro y, no sé si decir que es el mismo cargo o muy parecido. Son dos trabajos que hacemos de la mano, uno sin el otro no existe. Te diré que sin un buen ayudante de dirección la película no sale. Tanto merece el director de producción como el ayudante de dirección ese premio, que es de los dos. Y detrás de ellos todo el equipo de producción y todo el equipo de dirección.

¿Cuál fue la primera película en la que trabajaste y la primera en la que asumiste el rol de director de producción?

La primera película en la que trabajé fue Bazar Viena, una película rodada en año 1989 que dirigió Amalio Cuevas y que estaba protagonizaba por Alfredo Landa. Se rodó en Madrid y en Segovia. Después de esa película hice Tacones lejanos y Demasiado corazón, y luego ya vinieron todas las demás seguidas.

Mi primera película como director de producción fue una tv-movie, no era propiamente un largometraje de cine. Se llamaba Despacito y al compás, y retrataba la vida de la bailarina de flamenco Cristina Hoyos. Se rodó para Telecinco en el año 2001.

¿Eres un trabajador autónomo? ¿El trabajo de producción es, en términos generales, inestable?

En mi carrera profesional yo siempre he sido contratado por cuenta ajena. Durante seis años creé una productora con intención de producir mis proyectos, pero la cerré porque no terminé de cerrar el círculo. Estuve a punto de producir varias películas, pero no salía de mi trabajo como director de producción, seguía trabajando contratado.

El trabajo de producción en cine es un trabajo por cuenta ajena. Hago el presupuesto de una película y lo facturo como elaboración de un presupuesto, y lo he hecho estando de alta como autónomo, y a la vez que estaba haciendo otras películas. En las últimas películas de Pedro Almodóvar puedo haber estado trabajando ocho meses como director de producción.

El cine es un trabajo inestable. Si eres auxiliar trabajas una semana o dos antes de empezar el rodaje, las seis, siete u ocho que dura, y una semana más de evaluación, y en total acabas trabajando unas diez semanas en una película. Luego está la suerte o la relación que establezca cada uno con el trabajo. Normalmente funciona con el boca-oreja. Yo terminé Tacones lejanos, y el maquillador de la película, Gregorio Ros, me recomendó al productor de otra película.

El trabajo de producción es inestable y no hay trabajo para todos. Se prefiere a alguien que ha sido recomendado por una persona de confianza que haya trabajado en el medio que a otra persona que a lo mejor hable un idioma más o que tenga un mejor currículum

Este trabajo es un alambre. Ahora Amazon busca jefes o altos cargos para su plantilla de audiovisual, pero no hay muchas ofertas que busquen auxiliares o ayudantes de producción en cine para hacer películas. Una persona trabaja con alguien y se la recomienda a otro y tu saltas de una película a otra. En función de esto está la continuidad de cada uno. Hay alguien que puede decir, hice una película, pero hasta un año después no hice otra, pero hay gente que termina una y empieza la siguiente.

El trabajo de producción es inestable y no hay trabajo para todos. Y funciona por familias o por confianza. Se prefiere a alguien que ha sido recomendado por una persona de confianza que haya trabajado en el medio que a otra persona que a lo mejor hable un idioma más o que tenga un mejor currículum. El reclutamiento se hace de esa manera.

Es difícil porque no puedes contratar a mucha gente. Hay más gente que me gustaría contratar de la que puedo.

Foto de Manolo Pavón gentileza de El Deseo.

¿Cómo ha afectado la pandemia en los rodajes?

Nosotros terminamos la película Nieva en Benidorm el 29 de febrero y entre que recogimos, hicimos las devoluciones y cerramos las cuentas, empezó la pandemia, que fue el 14 de marzo.

Poco tiempo después empezamos a preparar Live is life, que rodamos en Galicia y que ha dirigido Dani de la Torre, y con la que ahora estamos ahora en la postproducción. Por entonces, que eran los meses de abril y mayo, la pandemia ya estaba instalada y había muchos contagios y hubo que hacer un protocolo y un presupuesto para atreverse a empezar a rodar la película. Por entonces se veían vídeos de gente rodando publicidad, con monos de los pies a la cabeza, con gafas, y parecía muy complicado poder rodar con gente sin mascarilla, que son los actores y son el principal riesgo.

El seguro no cubre un contagio en un rodaje. Nuestro seguro acaba siendo tener un dinero reservado por si hubiese que parar la producción.

Puedes proteger a todo el mundo, pero los actores, la figuración, si es que la película no va sobre la pandemia, tienen que estar sin mascarilla, y se relacionan con muchísima gente, vestuario, sonido, ayudante de dirección o director, están constantemente en contacto físico con ellos. Ese riesgo se ha tratado de minimizar, porque el riesgo desaparece con un aumento de presupuesto en una cifra importante y con continuos controles de PCR, con un equipo COVID en el rodaje, muchas precauciones, con distanciamiento, mascarillas, gel, protocolos en las comidas para que la gente no se pueda juntar, con mamparas, limpieza y más y más limpieza. Hemos tenido la suerte poder ir haciendo, con algún susto, aunque no mayúsculo, que afortunadamente no llegó a nada y todo fue negativo.

Estamos pensando en producir otras cosas y se hace un poco cuesta arriba, porque si un actor se pone enfermo la película corre el riesgo de tener que pararse.

¿También te ocupas de los seguros?

Esto fue dramático porque se dudó si arrancar o no la película porque el seguro no cubre un contagio. El problema fue, aunque ahora ya está asumido, que no podíamos arrancar la película si el seguro no se hace cargo. Estábamos haciendo una película trabajando con una distribuidora y una televisión que nos acompaña. ¿Qué ocurre si tenemos que parar la producción de la película, quién se hace responsable? Hay un pacto entre todos que, digamos, si hay un problema lo solventaremos juntos, entre nosotros. Nuestro seguro acaba siendo tener un dinero reservado por si hubiese que parar la producción.

Estás nominado por Nieva en Benidorm. ¿Qué tal tu experiencia de trabajar en esta película y con Isabel Coixet?

Ha sido maravilloso. Benidorm tiene una film office, una oficina de rodajes, que nos han llevado en brazos desde la primera vez que fuimos allí Esther García, que es la productora de la película, y yo. Fuimos de visita a Benidorm y nos abrieron las puertas y siempre nos han respondido muy bien. El guion a mí me pareció maravilloso desde la primera vez que lo leí y trabajar con Isabel Coixet era un deseo que tenía y que se ha cumplido con esta película.

Además, estábamos trabajando con Esther y El Deseo, o sea que las espaldas estaban cubiertas en ese sentido. Y luego trabajar con Isabel y los actores ha sido un placer.

En cuanto a las dificultades es que es una ciudad como Benidorm, que teníamos más de 50 localizaciones, rodando en prácticamente todas los rincones de la ciudad, los más conocidos y los menos, pero la película ha sido un placer rodarla y me he traído de allí a muchos amigos y las cuentas han salido bien, Isabel está contenta y la productora también. Ojalá hacer algo parecido y que fuesen así de bien todas las películas.

Tuvimos la suerte que la pandemia vino justo después y que estuvimos en los meses de enero y febrero, que la ciudad es bastante más tranquila dentro de lo que cabe.

Foto de Manolo Pavón gentileza de El Deseo.

Eres el director de producción de la mayoría de las películas de El Deseo desde hace más de una década. No te voy a preguntar cómo es trabajar con los hermanos Almodóvar si no con Esther García, que me parece uno de los personajes más interesantes del cine español.

Es la persona más interesante de nuestro cine, sin duda. No puedo decir que Esther sea como mi madre, porque no debería decir eso, pero para mí es un ejemplo a seguir. Si hablo mucho de Esther me saltan las lágrimas, en serio. Es un ejemplo de conocimiento de la profesión, de mano izquierda y de mano derecha cuando es necesario, de estar pendiente de todos los detalles, y con la gente del primero al último. Siempre atento con Pedro, pero también con el meritorio que acaba de llegar, con el becario o con el refuerzo que viene solo un día. Siempre con su mejor sonrisa y siempre con su mejor hacer. Yo he tenido mucha suerte en la vida en general, y conocer a Esther es de las mejores cosas que me han pasado. La quiero mucho y me ha enseñado casi todo lo que sé. Se merece el Premio Nacional de Cinematografía y todos los premios del mundo.

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Trabajarás en Madres paralelas de Almodóvar?

Siempre he trabajado con Pedro hasta ahora, pero en Madres paralelas no estaré. No estuve en el corto (La voz humana), y no estaré en la película que se está preparando. Hace dos semanas estuve con ellos, pero ahora me toca hacer otros proyectos.

Ahora estoy con la película Live is life como productor y director de producción, y estoy trabajando como productor en una película de animación que se llama Moomios.

Pablo Sancho París
Acerca de Pablo Sancho París 314 Articles
Licenciado en Historia del Arte y Comunicación Audiovisual por la U.B., Master en Ficción de Cine y Televisión por la U.R.L. y Master en Film Business por ESCAC. He sido presidente de la Federació Catalana de Cineclubs entre 2015 y 2017. He trabajado como programador en Most Festival y Cine Club Vilafranca durante cuatro años. Además, he compaginado estas tareas con la de cronista cinematográfico, profesor de cine en talleres para niños y adolescentes, y la realización de audiovisuales y cortometrajes de ficción. Me podéis contactar en pablosanchoparis@industriasdelcine.com.

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