MAT CRUZ: “La interpretación se hace desde el corazón y al actor le afecta cuando se le trata como a un producto”

A pesar de su juventud, Mat Cruz lleva años curtiéndose en el arduo y exigente mundo de la interpretación. Hace cinco años cofundó una productora, La Masia Reels, a través de la cual, y junto a su equipo, realiza videobooks para actores, pero actualmente ya tiene en mente seguir ampliando la actividad con proyectos de ficción y dirigir su propio contenido.

A todo esto, hace poco se lanzó de lleno al mundo editorial publicando su primer libro, Representante, que no es poco, que se define como “el primero que reúne consejos y experiencias de más de sesenta reputados representantes de actores y actrices en España”. Sin duda, un compendio de visiones, anécdotas y recomendaciones de profesionales del sector, que aportan luz a un ámbito del que poco se conocen sus bambalinas a nivel de industria.

El libro se presenta como el primero que reúne consejos y experiencias de más de 60 representantes de actores y actrices de España. ¿El mundo de la interpretación no es muy dado a libros que le orienten en el camino?

Es una base, un inicio para empezar. Es muy curioso porque estamos acostumbrados a encontrar libros de todo. Hay libros de interpretación, pero no sobre la industria.

Desde la productora La Masia Reels hacemos videobooks, pero quería aportar un valor añadido. Decidí crear un blog y ofrecer puntos de vista sobre la profesión de representante, pero luego pensé que valía la pena reunirlo todo en un libro. Me lancé a la piscina y aquí tenemos el resultado, que de momento ha tenido buena acogida.

¿Por qué no había surgido antes un libro así?

Pues no lo sé, pero no existen libros referentes como el que hemos publicado. Existen algunos que parten de la experiencia personal de actores, quizá más de literatura, aunque no tan práctico como este.

Una de las preguntas que busca responder el libro es la función del representante. ¿Qué es lo que hace en concreto? ¿Hay mucho desconocimiento sobre sus tareas?

Una de las cosas que más me gusta del libro es que sea oral, es decir, que tiene muchas entrevistas, porque no hay una verdad única. Para algunos representantes su función es “mover a los actores y promocionarlos”, pero para otros es “velar por los intereses del actor”, con lo cual es más parecido a una gestoría y bufete de abogados.

En cambio, en Hollywood existen tres figuras diferentes: representante, manager y publicity, y cada una se encarga de una función concreta en relación al trabajo del actor.

“Con tener representante no basta. El actor tiene que ser proactivo y moverse por la industria”

En este ahondar en la figura del representante, ¿qué falsos mitos has descubierto a su alrededor y que verdades se ocultan tras ella?

Hay falsos mitos sobre lo que hace un representante. Y el libro está muy bien porque contiene muchas variedades de opiniones, con lo cual hay un abanico muy amplio. De entre ellas destacaría que hay malos entendidos a nivel de comunicación entre el representante y el actor. Por ejemplo, entre los mitos que me gustaría desmentir está el de que una vez ya tienes representante ya te puedes relajar. No es así y en eso están de acuerdo todos los representantes, ya que el actor tiene que ser proactivo, que se preocupe por tener nuevo material, que se relacione con directores y que se mueva por la industria.

Como verdad que quizá no se sepa, diría que a veces cuando se interesan por un actor conocido, el representante intenta hacer un pack y colocar a otro o más actores secundarios. Puede ser muy ético y natural en la realidad, pero escrito en un libro se puede descontextualizar fácilmente.

El actor es considerado como un producto dentro de la industria. ¿Cuesta comprender esta dura realidad para alguien que trabaja con emociones y sentimientos?

Cuesta muchísimo porque al final es como si vendieras personas. Como actor te miran y escrudiñan a todos los niveles. No solo el talento interpretativo, sino que también miran el físico, el volumen de seguidores de redes sociales… Son las reglas del juego e ignorarlas es un error. No hay que olvidar que ante todo la interpretación se hace desde el corazón y, por lo tanto, al actor le afecta cuando se le trata como a un producto.

Constancia y confianza son dos factores claves para triunfar, según algunos de los principales representantes de España. ¿Estás de acuerdo con ello o crees que hay otras cosas que decantan la balanza?

Seguramente, pero creo que hay más. No hay que olvidar que siempre hay bajones y momentos duros y hay que tener siempre una perspectiva de qué quieres en la vida y disfrutar de lo que vas haciendo. No es solo tener un compromiso, sino disfrutar del proceso hasta conseguirlo.

En este sentido, hay un libro de Álex Rovira, La buena suerte, que me ha inspirado mucho y que desmitifica el concepto de la buena suerte con un cuento muy bonito. Te hace reflexionar sobre todas las veces que me creo que no puedo conseguir algo y está solo en mi cabeza. Todo tenemos fortalezas y debilidades y te ayuda a creer que puedes hacer lo que te propongas.

El mundo de los representados tiene fama de ser poco leal. ¿Es infundada o hay parte de verdad en ello?

Sí, me han contado muchas anécdotas sobre esto. Sobre todo, cuando el actor triunfa a menudo se va a una agencia con mayor reputación. Es algo que me han dicho bastantes, pero también hay actores que no tienen representante o son sus familiares, otros que están veinte años con el mismo y otros que cambian. Estadísticamente tiene que haber de todo.

¿Hay mucha competencia entre las agencias de representación? ¿Cómo se logra convencer a un actor para que acepte cambiar de agencia?

Lo desconozco, pero sí puedo decir es que han sido muy colaborativos. Me han contado alguna anécdota al respecto y es que en fiestas y eventos es posible que a un actor le ofrezcan un sitio en una determinada agencia de representación. Pero para nada es lo habitual. La mayoría de representantes lo ve muy mal. Entre ellos se comunican, se apoyan a través de su propia asociación y no lo ven nada ético.

“Hay barreras de entrada muy altas y poco riesgo en la industria, pero las plataformas están cambiando el mercado y produciendo mucho más”

Este es un sector duro, en el que ganarse la vida es complejo. ¿La industria está preparada para absorber tanta vocación de actor?

Creo que son muchos factores los que intervienen. Hay barreras de entrada muy altas y poco riesgo en la industria. Actualmente debería haber más oportunidades y así lo dicen los directores de casting, ya que las plataformas están cambiando el mercado y produciendo mucho más. Eso tendría que traducirse en un buen momento para los actores, que según datos de hace cinco años solo el 8% podía vivir de su profesión.

Como en tantas otras profesiones, antes no había apenas estudios de formación. ¿Crees que las nuevas generaciones vienen pisando más fuerte que nunca gracias a ello?

Si empiezas de joven tienes mucho avanzado. Los padres también están ayudando a que los hijos puedan despuntar más pronto, aunque creo que esto pasa con todas las profesiones. No solo con los actores, sino que también ocurre con el fútbol, los bailes de salón, etc.

Cada vez las productoras valoran más el volumen de seguidores de las redes sociales a la hora de elegir por uno y otro intérprete. ¿Se está desvirtuando el proceso de selección en detrimento del talento?

Creo que siempre se ha buscado un aval, pero los directores de casting me han dicho que no reciben presiones de este tipo. Hace 40 años te preguntaban si eras famoso o si habías salido en revistas para minimizar el riesgo. Así es el capitalismo. Pero no creo que tener en cuenta las redes sociales desvirtúe la profesión, sino que se ha convertido en una barrera más dentro de las reglas de juego.

¿Qué se le recomienda al actor y actriz respecto a ello?

En el libro he incluido un apartado de redes sociales y hay opiniones de todo: desde el que dice que es algo personal hasta el que te recomienda mantener perfiles activos para ser más visible.

En mi caso, por ejemplo, no tengo redes sociales y ningún representante me ha dicho que estaba mal. Intento conectar con la gente por otro lado, a través de la cercanía y el trato directo. Ahora mismo, me cunde más el trato humano.

El libro quiere ser el primero de una saga dedicada al mundo del cine. El próximo estará dedicado a los directores de casting. ¿Todo un universo por descubrir?

Sí, la saga seguirá con los directores de castings. De momento he realizado ya unas quince entrevistas y está yendo muy bien. De cara a un futuro, me gustaría seguir con un tercer libro, dedicado a los directores, ya que la relación entre actores y directores es muy especial.

Lídia Oñate
Acerca de Lídia Oñate 93 Articles
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra y Máster en Dirección de Redes Sociales y Marketing Digital por Fundeun – Universidad de Alicante. Actualmente me encuentro inmersa en la distribución cinematográfica, un sector que vivo de lleno desde la comunicación y el marketing. Me encantan las bambalinas del mundo televisivo y cinematográfico, viajar (tanto cerca como lejos), hacer fotos de paisajes y gastronomía que luego irán a mi Instagram, disfrutar con la Historia y echar una partidas al Monopoly, la Play o lo que se tercie. Porque sí, la diversión en la vida es importante. Y el cine ayuda. Me podéis contactar en lidiaonate@industriasdelcine.com.

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