PACO POCH: “Hay un exceso de películas de autor para las pocas salas de cine que existen”

El productor y distribuidor Paco Poch (Igualada, 1951) recibirá hoy, 1 de diciembre, el premio de la Federación Catalana de Cineclubs a su trayectoria profesional, siempre relacionada con el mundo del cine. Poch empezó de la mano de grandes directores de cine, entre ellos Pedro Almodóvar y Bigas Luna, y más tarde creó Mallerich Films y Paco Poch Cinema, empresas con las que ha producido y distribuido más de una treintena de largometrajes y documentales. Entre ellos destacan La leyenda del tiempo y Cravan vs Cravan, de Isaki Lacuesta; Innisfree, de José Luis Guerín; Caracremada, de Lluís Galter; y La maleta mexicana, de Trisha Ziff.

Como distribuidor, ha introducido por primera vez a cineastas como Béla Tarr (El caballo de Turín), Mia Hannsen-Love (El padre de mis hijos) y Bruno Dumont (Camille Claudel 1915). Con todo y esto, a Poch aún le queda tiempo para dedicarse a la docencia. Actualmente es profesor en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona y desde hace un par de años dirige el máster en Producción Cinematográfica de la Universitat de Vic (UVic).

¿Qué supone un reconocimiento para un profesional que siempre ha apoyado el mundo del cineclubismo?

El premio me hace mucha ilusión porque me lo da la Federación Catalana de Cineclubs. Mi formación inicial en cine, cuando tenía 20 años, fue en los cineclubs y en la Filmoteca.

¿Pero el cine comercial no le llamaba la atención?

Sí, pero en aquella época prefería ir a ver películas al cineclub. Solía ir al Mirador de Barcelona. Allí fui a ver los primeros filmes de Federico Fellini, A bout de souffle (Al final de la escapada), de Jean-Luc Godard… Después, había una sala, Rialto, donde vi Pierrot le fou (Pierrot el Loco), también de Godard, y otras películas de la nouvelle vague y el neorrealismo italiano. Pero claro, también veía películas comerciales.

¿Y qué diferencia podía palpar un joven de 20 años entre el cine de autor y el comercial?

Disfrutaba mucho más con el cine de autor. Cada plano, movimiento de cámara, el trabajo de los actores y otros elementos, los vivías mucho más. El cine comercial, en cambio, no te transporta tanto.

¿Cree que hay oferta de salas suficiente para proyectar todo el cine de autor que se produce?

Hay muy pocas salas y eso dificulta poder colocar las películas que hacemos los productores de cine independiente. En Barcelona, por ejemplo, hay pocas: los cines Girona, Zumzeig, Maldà, Boliche, Balmes y Renoir.

Últimamente se ha ido consolidando un circuito de autor que cada vez tiene más prestigio. ¿La demanda de este tipo de cine ha ido en aumento?

No lo sé. Lo que veo es que hay una gran oferta de películas. El mercado está saturado porque hay un exceso de películas para las pocas salas que hay. Por eso, las productoras de cine independiente tenemos problemas para colocar nuestras películas y algunas, incluso, han tenido que pagar para que se proyecten en un cine, y eso es inadmisible. A mí, por la película Caracremada me pidieron que pagara un cheque por avanzado por si no venía público suficiente, y así cubrir los gastos. Lo tuve que hacer en ese momento y recogí el cheque al día siguiente quejándome, pero nunca más he vuelto a ese cine. Que tengas que pagar por pasar una película me pareció alucinante. Es terrible y creo que eso no se tiene que hacer nunca.

“Algunas productoras de cine independiente han tenido que pagar por proyectar sus películas en salas y eso es inadmisible”

El cine independiente no recupera dinero en las salas, sino que la exhibición sirve de promoción para conseguir vender la película en pases de televisión. Si piensas sólo en las salas, la rentabilidad del cine independiente o de autor no existe. Lo que es rentable es el cine comercial.

Pero en un mercado saturado y con pocas salas, ¿ qué vías tiene el productor y/o distribuidor para colocar las películas? 

Para recuperar la inversión: las televisiones. Piensa que inicialmente el cine independiente se financia con las televisiones. Presentas el proyecto para que te lo financien con preventas.

¿La participación de las películas de cine independiente en festivales es una vía para que tengan más trayectoria?  

Sí, e incluso algunos pagan por proyectar la película. Por ejemplo, te pueden pagar un alquiler y, a cambio, hago promoción de la película durante el festival y, cuando acaba, la estreno. Yo lo hago así porque el festival sirve de plataforma de promoción importante para la película.

Antes, el boca-oreja funcionaba muy bien, pero ahora ya no sirve porque las películas de cine independiente a menudo saltan en una o dos semanas. Cuando te das cuenta, ya no están.

Hace unos años dio el salto a la distribución. ¿Por qué se lanzó hacia este camino?

Sí, hace nueve años. Porque la producción se hacía difícil. Las televisiones producían poco y, además, tardaban mucho a decidirse sobre los proyectos que les presentaba. Alguna vez me dijeron que no y había poco dinero en general. Entonces opté por alternar: distribuir películas que me gustaban y producir otras que quería hacer. Al final, este es un sector en el que cuesta recuperar la inversión. Y si una televisión te compra la película estás salvado.

¿Con qué cine se siente más cómodo a la hora de distribuir?

Con el cine de autor puro y duro como El caballo de Turín, de Béla Tarr, que para mí es una de las mejores películas de la historia del cine.

Las plataformas de Vídeo On Demand (VOD) van ganando terreno entre los usuarios, pero ¿también entre las productoras de cine?

Las películas que se estrenan en estas plataformas tienen un problema, que es que dan muy poco dinero. Si tienes suerte y la película es un éxito, al cabo de un tiempo te dan unos 600 euros. Eso es lamentable. Todo el mundo dice que con el tiempo será estupendo, pero creo que sólo para los dueños de la plataforma. Para los productores no supone nada porque te pagan una miseria y entonces no sirve para nada. Sólo para que el filme se pueda ver. Sin embargo, reconozco que estas plataformas funcionan bien.

¿La entrada de los grandes grupos multimedia en la inversión de cine ha sentado un precedente y una línea que seguir?

Estos grupos se lo montan solos, pero tienen vocación de hacer películas horteras y comerciales, pero de las que son pachangueras. Ni las veo.

En cambio, en el caso de TVE, TV3 y Canal + hay más oportunidades. El gran punto de la distribución es que las televisiones compren la película y el gran punto de la producción es que las televisiones la financien antes.

En Estados Unidos la promoción puede superar el 40% del presupuesto con facilidad, mientras que en España en pocas ocasiones se llega al 10%. ¿Hemos mejorado en este aspecto durante los últimos años?

En Estados Unidos se pueden gastar un millón de euros sólo en promoción. Aquí, si gastamos 100.000 euros ya es una barbaridad. Pero en el caso de las películas participadas por Telecinco Cinema y Atresmedia Cine la inversión en promoción es mucho mayor porque ya tienen su propio espacio televisivo. En cambio, nosotros no podemos hacer publicidad en las televisiones, sino que vamos a festivales y trabajamos para que la crítica sea buena y la película salga a la calle para que una televisión te la compre rápidamente. Pero bueno, también tienes que ir persiguiéndolas para que te compren la película. La verdad es que cuesta mucho colocarlas.

“Vamos a festivales y trabajamos para que la crítica sea buena y que una televisión te compre rápidamente la película”

¿Qué criterio siguen las televisiones a la hora de apostar por un proyecto u otro?

Que tenga un nivel cinematográfico de calidad suficiente, que salga un actor reconocido…

Además, hace un par de años se embarcó en la dirección del Máster en Producción Cinematográfica, de la mano de la Universitat de Vic (UVic). ¿Qué podrá aprender el alumno?

Enseñamos a producir películas con un presupuesto de un millón de euros o menos, tanto para el cine como para la televisión, que entonces puede ser de menor coste. Contamos cómo hacerlas, cómo prepararlas, cómo diseñarlas, cómo decidir si el guión está bien o no, cómo plantear la financiación, cómo escoger si hacer coproducción, cómo organizar los diferentes tipos de contratos a los profesionales que participaran en la película, cómo promocionar los filmes, cómo distribuirlos y cómo venderlos en el extranjero.

El mundo de los másteres es muy competitivo. ¿Qué diferencia el Máster en Producción Cinematográfica de la UVic respecto al resto?

En el máster de la UVic viene mucha gente preparada a contar su película y cómo la han realizado desde diferentes ámbitos. Empezará en enero y durará unos seis meses. Incluye un proyecto práctico – desarrollar una película antes de rodarla – y prácticas en una empresa.

Me hacía ilusión hacer un máster de producción porque quería que fuera especializado en cine independiente. Cuando empecé a dedicarme al cine me habría gustado haber estudiado un máster así.

Lídia Oñate
Acerca de Lídia Oñate 30 Articles
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra y Master en Dirección de Redes Sociales y Marketing Digital por Fundeun – Universidad de Alicante. Actualmente estoy inmersa en la distribución cinematográfica, un sector que vivo de lleno desde la comunicación y el marketing. Me encantan las bambalinas del mundo televisivo y cinematográfico, viajar (tanto cerca como lejos), hacer fotos de paisajes y gastronomía que luego irán a mi Instagram, disfrutar con la Historia y echar una partidas al Monopoly, la Play o lo que se tercie. Porque sí, la diversión en la vida es importante. Y el cine ayuda. Me podéis contactar en lidiaonate@industriasdelcine.com.

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