PAUL URKIJO: “Rodar ‘Errementari’ en euskera antiguo hace que la leyenda sea más auténtica y remota”

Este viernes llega a los cines Errementari: El herrero y el diablo, la película con la que debuta el vasco Paul Urkijo y lo hace, además, con Álex de la Iglesia como productor. Para su primer largometraje, Urkijo se ha atrevido con un cuento tradicional de su tierra que tiene como protagonista un herrero que pintan tan malvado que hasta el diablo lo teme. En la producción participan Eneko Sagardoy,  Itziar Ituño, Kandido Uranga y la jovencísima Uma Bracaglia, entre otros.

¿Por qué apostaste por llevar una fábula fantástica al cine como tu ópera prima?

Hace siete años que empecé con este proyecto, pero llevo quince años haciendo cortometrajes de ciencia ficción. Me encantan las leyendas, en especial las del País Vasco, que es mi tierra.

El cuento es muy sencillo, pero lo he desarrollado con nuevos personajes y mezclándolo con la época victoriana, el terror y el humor sarcástico.

Tu primera obra ha contado con un padrino de excepción, Álex de la Iglesia. ¿Cómo le hiciste llegar el proyecto y cómo lo enamoraste para que lo produjera?

En 2008 trabajé con él en Plutón BRB Nero, así que ya nos conocíamos. Cuando ya teníamos la película preparada y nos encontrábamos a un par de meses de rodar se puso en contacto conmigo para pedirme el guión porque le había interesado.

¿Qué te ha aportado como cineasta y al proyecto contar con un director con tan larga trayectoria?

Pues un buen acabado visual y mejoras en la posproducción y distribución, además de su nombre, claro. A nivel general, me ha aportado el tener una figura de productor. Hemos tenido nuestras discusiones, pero nunca me ha impuesto nada. Siempre me he salido con la mía, pero teniendo en cuenta sus consejos.

Una de las particularidades de la película es que está rodada en euskera antiguo. Hay quien dice que es un atrevimiento y otros una oportunidad única para disfrutar de un idioma ya casi perdido. ¿Por qué apostaste por este idioma?

Yo soy euskaldun (vascohablante) y tenía claro que si la película estaba ambientada en el siglo XIX tenía que hablarse el euskera de la época. Queríamos recuperarlo de alguna manera y nos juntamos con filólogos. El idioma le da cierto exotismo, lo que es muy bonito, y hace que la leyenda sea más auténtica y remota, algo que en los mercados de los festivales siempre nos han aplaudido.

También he de decir que hemos procurado no hacer una marcianada, sino conseguir que el propio lenguaje fuera entendible porque lo que nos interesaba era que se entendiera.

La película se pudo ver en el pasado festival de Sitges, donde había un muy buen ambiente. ¿Cómo ha sido el recibimiento hasta ahora?

No he visto ningún comentario negativo. Quizá había gente reacia en un principio con el idioma, pero luego me han dicho que tenía razón y que había que hacerla en euskera.

“Álex de la Iglesia y yo hemos tenido nuestras discusiones, pero nunca me ha impuesto nada. Siempre me he salido con la mía.”

Entre los grandes atractivos del film destaca la escenografía. ¿En qué aspectos tenías claro que había que apostar fuerte?

Quería conseguir una puesta en escena muy barroca, recargada, invernal, que se vieran ramas retorcidas y conseguir un punto gótico. En el caso de la iluminación, que fuera muy contrastada, a contraluz… Como si fuera un cuento de sombras chinescas. La escenografía era muy importante. Además de director y guionista, soy ilustrador. Por lo tanto, las imágenes las tengo en la mente y las voy desarrollando. Eso también me ayudó a vender luego Errementari para conseguir financiación.

Errementari es un cuento tradicional vasco, algo que al resto del país sorprenderá, ya que desconocen la historia. Aun así, ¿qué aporta a la fábula que algunos ya conocían?

En la película los personajes se desarrollan más los personajes y la época en la que se ambienta la historia. En el cuento, por ejemplo, sólo aparecen el herrero y los tres demonios, pero no se explica qué hay detrás de esos personajes oscuros. Me gustaba el poder introducir los personajes a través de la niña, que no aparece en el cuento.

La película cuenta con la participación de Eneko Sagardoy, que recientemente recibió el Goya al mejor actor revelación por Handia. Con la caracterización de diablo cuesta creer que sea él. ¿Te imaginabas desde un principio que sería así?

Sí, desde el principio pensaba que fuera así. Quería el demonio más clásico, el icono, es decir, que fuera rojo, tuviera cola y llevara una horca. Me gustaba la idea que fuera una criatura terrible, pero a la vez, un pobre demonio, y nunca mejor dicho. Que el espectador vea que también sufre si le sale mal su trabajo. En el caso de los efectos especiales, quería que fueran los tradicionales porque es lo que recuerda al cuento.

El hecho que Eneko haya conseguido el Goya nos ha ayudado porque pone de relieve la calidad interpretativa que tiene.

¿En qué otros proyectos te podremos ver después de este?

Tengo en mente algunos proyectos de largometraje, todos ellos de la temática que me gusta como es el folklore vasco, los monstruos, el género fantástico… De momento estoy muy contento con Errementari: El herrero y el diablo, y espero que la gente vaya al cine y la disfrute.

Lídia Oñate
Acerca de Lídia Oñate 31 Articles
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra y Master en Dirección de Redes Sociales y Marketing Digital por Fundeun – Universidad de Alicante. Actualmente estoy inmersa en la distribución cinematográfica, un sector que vivo de lleno desde la comunicación y el marketing. Me encantan las bambalinas del mundo televisivo y cinematográfico, viajar (tanto cerca como lejos), hacer fotos de paisajes y gastronomía que luego irán a mi Instagram, disfrutar con la Historia y echar una partidas al Monopoly, la Play o lo que se tercie. Porque sí, la diversión en la vida es importante. Y el cine ayuda. Me podéis contactar en lidiaonate@industriasdelcine.com.

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